Acompañamiento Terapéutico y Social

TerapiaHumanista

El Humanismo es el marco de referencia con el que trabajo. Su esencia nos transmite que cada ser humano nace con un potencial latente para conducirse a sí mismo hacia la autorrealización y despertar al propósito de su vida. Entiende que nuestra herencia es la bondad, la salud, la creatividad y la diversidad. Que somos un todo indivisible; donde todas nuestras partes se encuentran interconectadas entre sí (cuerpo, mente, instinto, ambiente…).

Ese potencial se adormece y corrompe a través de un sistema concreto de creencias, que adquirimos durante nuestra infancia y  que funciona internamente de modo automático/inconsciente.

A partir de esas creencias conformamos nuestro carácter, el cual funciona como un filtro que selecciona y distorsiona la realidad que creemos ver; generando una vivencia e interpretación subjetiva y limitada que nos impide vivir con plenitud.

Esto es lo más parecido a estar soñando un sueño, en lugar de ver la realidad tal y como es.

Ser conscientes de esa ceguera funcional nos ayuda a despertar y recomponer el potencial dormido. Ampliando nuestra visión para incluir todas y cada una de nuestras vivencias como fértil abono en nuestra maduración. A través del acompañamiento terapéutico, el enfoque humanista promueve la auto-conciencia, entendiendo ésta como el motor que pone en marcha la transformación. Igualmente, concibe a la persona como la protagonista de esa tarea, de esa búsqueda trascendente de sí, de la cual se enriquece con sus propias experiencias, capacidades y singularidad.

 

Las Herramientas de Trabajo que utilizo durante el acompañamiento terapéutico son: